Una empresa originalmente remota adopta un modelo híbrido

Sendle, el servicio de entrega con emisiones neutras de carbono, recurrió a WeWork para mantener conectado a su equipo distribuido

La flexibilidad siempre ha sido una prioridad para Sendle, una empresa emergente originalmente remota, que tiene empleados en cuatro países e incluso en más zonas horarias. 

Cuando comenzó la pandemia de la COVID-19, reunirse en los espacios de oficinas exclusivos de WeWork que tenía la empresa en Sídney y Seattle (donde estaba su sede) dejó de ser una opción para muchos miembros del equipo. 

Sendle encontró una solución que les dio a sus empleados la libertad de trabajar desde casa y conectarse con los colegas en persona cuando fuera necesario.

El desafío: brindar flexibilidad y conexión a un equipo distribuido por todo el mundo 

Fundado en 2014, Sendle es el primer servicio de envío sin emisiones de carbono en Australia y Estados Unidos. Incluso antes de la pandemia, Sendle era una empresa remota que quería ofrecerle a su personal la opción de hacer algo más que trabajar desde casa. Hacerlo motivaría a sus empleados a trabajar mejor y los mantendría felices

“Tendemos a ser muy productivos [con el trabajo remoto], y por eso se trata de cómo queremos mejorar eso con la experiencia en persona”, explica Nicole Olver, directora de personal de Sendle.

La flexibilidad fue extremadamente importante para la empresa, ya que se tuvo en cuenta dónde ofrecer espacios de oficina para sus equipos. “Mientras buscábamos opciones de [espacios de trabajo], nos enfocamos en un área que nos diera la flexibilidad para crecer”, explica Eva Ross, directora de marketing y atención al cliente de Sendle. “Como cualquier empresa emergente, a menudo no sabes cuánto crecerás”.

Una solución de sede tradicional no tenía sentido porque los empleados de Sendle se encuentran repartidos en EE. UU., Australia, Filipinas y Nueva Zelanda. La empresa necesitaba una solución que pudiera ofrecer un lugar para que su equipo distribuido globalmente se conectara fuera de casa, y que pudiera ampliarse o reducirse según las necesidades cambiantes de Sendle.

La solución: un espacio de trabajo híbrido 

Sendle se asoció con WeWork para crear las bases de un modelo de espacio de trabajo híbrido flexible que combinara espacio de oficina dedicado con WeWork All Access, lo cual permite a los empleados elegir entre cientos de ubicaciones de WeWork en todo el mundo.

En 2019, Sendle estableció sus oficinas australianas en WeWork 100 Harris Street, Sídney, y una sede en EE. UU., en WeWork 1201 3rd Avenue, Seattle. 

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1. Eva Ross, directora de marketing y atención al cliente, (izquierda) y Nicole Olver, directora de personal, en WeWork 100 Harris St, Sídney. 2. Olver lidera una reunión de equipo. 3. Oficina privada de Sendle en Sídney. Fotografías de Elin Bandmann Photography.

“Es casi imposible para una pequeña empresa configurar un espacio que pueda satisfacer todos los diversos gustos y entornos que necesitan [los empleados]. Pero WeWork ofrece salas de estar acogedoras y espacios de escritorio abiertos y luminosos”, cuenta Ross. “En su primer día, vemos que muchas personas comienzan sentándose en sus escritorios y luego se mueven gradualmente, para interactuar con el espacio de diferentes maneras. La idea es poder trabajar con mucha comodidad”.

Se ha producido un gran cambio para que la oficina se adapte a las personas y no al revés, y WeWork lo hace sin problemas.

Eva Ross, directora de marketing y atención al cliente de Sendle

Cuando comenzó la pandemia de la COVID-19 a principios de 2020, las restricciones de confinamiento limitaron el tiempo que los empleados pasaban en la oficina. Como muchos miembros del equipo se mudaron lejos de donde suelen trabajar, Sendle quería una forma aun más flexible de ofrecer a los empleados un lugar para trabajar fuera de casa. Por lo tanto, a principios de 2021, la empresa de reparto dio a sus empleados membresías de WeWork All Access para que pudieran trabajar en casi cualquier espacio de WeWork en todo el mundo.

“Tener WeWork All Access permitió a [nuestro personal] dirigirse a la ubicación de WeWork más cercana y seguir teniendo esa experiencia uniforme que siempre habían esperado de WeWork, pero en un área que estaba más cerca de su casa”, explica Ross.

Los resultados: mayor conexión e intención

La pandemia hizo que la empresa realmente se preocupe por el espacio, dice Olver. “Antes creíamos que trabajábamos en comunidad porque la empresa tenía una oficina y los empleados un escritorio. Ahora tenemos que pensar mucho más en [cómo usamos nuestros espacios de oficina]”, explica. 

La oficina se ha convertido en un lugar para colaborar con un propósito y no solamente para trabajar.

“Se ha producido un gran cambio para que la oficina se adapte a las personas y no al revés, y WeWork lo hace sin problemas”, explica Ross. “[En Sendle], cuando un empleado va a la oficina, puede conectarse, pasar tiempo con sus compañeros, aprender por ósmosis y sumergirse en el equipo”.

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1. El equipo de Sendle en una sala de reuniones. 2. Olver y Ross se sientan en la sala de estar para hablar cara a cara.

En Australia, donde las políticas de confinamiento restringen los viajes entre estados, WeWork All Access permitió que los miembros del equipo se junten fuera de la oficina de Sídney. 

“Hemos tenido reuniones pequeñas en Perth y en Brisbane para aquellos equipos que, de otro modo, no habrían utilizado los espacios de WeWork”, dice Ross. Sin embargo, con WeWork All Access, Sendle pudo “reunir a esas personas que, de lo contrario, hubieran estado bastante aisladas”.

La estrategia híbrida de Sendle actualmente es “bastante fluida”, dice Olver, para mantenernos al día con las cambiantes restricciones de la COVID-19 en los países donde viven los empleados. El equipo de liderazgo está “buscando crear momentos de coherencia sin ser imperativo” sobre cuándo los empleados quieren ir a la oficina, explica.

Cuando sea el momento adecuado, cuenta Olver, Sendle establecerá un “ritmo más estructurado para dar a las personas más uniformidad” en su vida laboral.

“Empezaremos a ver momentos más definidos cuando nos encontremos, pero probablemente se centren más en el trabajo que hacemos y los momentos rituales, en lugar de todos los lunes”, dice. “Por ejemplo, todos los miércoles [antes de la pandemia] nos juntábamos a comer a mitad de semana. La mayoría de las personas se sumaban y creaban programas en torno a los puntos de conexión y colaboración de ese ritual”.

Actualmente, muchos empleados de Sendle ya se están beneficiando de interactuar con la comunidad de WeWork en general. 

“Siempre vemos que nuestra gente participa en eventos virtuales [que organiza WeWork], ya sea una sesión de meditación rápida o un día de juegos”, dice Olver. “Nos quita la presión de tener que organizar siempre las cosas. Podemos centrarnos en algo que ya está sucediendo y nos da la oportunidad de conectarnos con otras empresas”.

Aspectos más destacados

  • Modelo de espacio de trabajo híbrido que incluye espacio de oficina dedicado en Sídney y Seattle, y WeWork All Access para empleados en otras ciudades
  • Capacidad de ampliar o reducir fácilmente las necesidades de oficina según sea necesario
  • Más intención en cuanto al tiempo que se pasa en la oficina
  • Redefinición de la oficina como un lugar principalmente para la conexión
  • Experiencia de oficina uniforme para los empleados
  • Posibilidad de participar en eventos organizados por WeWork
  • Oportunidades para establecer contactos con otros miembros de WeWork

Como directora ejecutiva de BLOOM Digital Marketing, Ana Cvetkovic utiliza su experiencia en periodismo para ayudar a las empresas a contar historias que tengan eco en sus clientes. Es exblogger de comidas.

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